La política en el oriente antioqueño, en especial en el municipio de Rionegro pone un gran interrogante, el saber si lo que se vive es en realidad política o es un simple intento que se queda en politiquería.
“La política es un proceso a través del cual una sociedad crea una capacidad de actuar con inteligencia sobre sí misma”[1] donde se traten intereses generales, problemas colectivos y que se hagan propuestas de cómo mejorarlos; pero eso pocas veces se ve en nuestros municipios, acá las personas no saben que es la política, que pueden participar en ella, que las propuestas son hechas para los ciudadanos y que de la toma activa participante de todos es como se puede garantizar que esto se cumpla.
En Rionegro a la mayoría de personas no les interesan estos temas y por eso no buscan información apropiada, por tal motivo se deja un gran espacio para que surja la politiquería en gran medida por el desconocimiento y por la falta de interés que se ha tenido. “la politiquería corresponde al dominio de los intereses particulares […] la ambición personal y la de grupo se convierten en las causas efectivas del quehacer político”[2]
Los ciudadanos no son los únicos culpables de que se manipule la forma de hacer política en los diferentes espacios, a este juego se prestan también los medios de comunicación regionales e inclusive los nacionales; de los cuáles los primeros han copiado los parámetros, repitiendo la información de lo que ellos piensan que son los intereses sociales, descuidando lo que pasa en cada municipio.
Ahora bien, si se pasa a hablar de medios de comunicación en el Oriente antioqueño se debe precisar algo, la mayoría de éstos son de carácter comunitario y deben buscar diferentes formas para lograr su sostenimiento, y si a eso le añadimos que casi la totalidad de ellos no cuentan con personas profesionales que hagan que la información ofrecida sea lo más objetiva posible, lo que se obtiene es información sesgada en especial a favor de quienes aportan “algún beneficio” hacia el medio.
Para ejemplificar lo anterior mencionaré dos casos que son muy claros en la región, el periódico El Comunero en Guarne el cual en campaña de candidatos dedica la primera página y gran cantidad de las otras a propaganda políticas, donde se ve que hay inclinación hacia un determinado partido político. Esto es algo preocupante no sólo porque las personas que consuman este medio van a estar predispuestas más hacia un lado [el que les muestra con mayor insistencia el periódico], sino que ocupan demasiado espacio en esto el cual se podría utilizar para dar otro tipo de información de la región y del Municipio.
El otro caso que ha sido muy visible, es el del periódico El Rionegrero, aunque en este medio se cuenta con una persona profesional, esto no garantiza que se dé de la mejor manera la información, ya que sólo trabajan dos personas en él, quienes hacen de directores, reporteros, en fin todas las funciones dentro del medio, además se ve una fuerte inclinación a exaltar lo que hace la Administración de Rionegro, tanto que en el Municipio se reconoce en muchas partes como si este periódico fuera el de la Alcaldía.
Retomando el tema de política, en la región se puede ver que está afectada por muchos factores, como los anteriormente mencionados. En mi parecer en el Oriente no se tiene una percepción real de lo que significa, no hay interés de conocer, no hay información suficiente y algo peor aún, que no sólo pasa acá sino en toda Colombia, hay censura y autocensura. Como lo indica la FLIP (Fundación para la Libertad de Prensa)
Los directivos y periodistas [de los medios], tienen razones para creer y para justificar la autocensura frente al conflicto. […] son habitantes de la región y, por tanto, viven en la boca del lobo, tan cerca que en cualquier esquina de esos pueblos pueden encontrarse, con facilidad, a cualquiera de los actores armados. Y es que no han sido pocas las veces en que los grupos armados, legales e ilegales, han llegado sin ser invitados a los hogares y a los medios de comunicación del Oriente.[3]
Los periodistas tienen miedo de hablar sobre temas que puedan ir en contra de los intereses de determinados grupos sociales, tienen miedo de denunciar y optan por la autocensura como la manera de estar a salvo.
Por todo lo anterior es muy común ver en Rionegro en temporada electoral a grupos de personas asistiendo a charlas políticas donde se intenta conseguir los votos por la media de guaro, la marranada, el mejor conjunto musical y por obtener favores o devolverlos.
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